Fue en ocasión de una visita a la catedral de Narbona (Francia), organizada por el colegio “Cité de Narbona” para sus alumnos. El profesor a cargo de la “salida”, prohibió a los estudiantes persignarse. También les conminó a omitir cualquier otro gesto de veneración o adoración religiosas (como, por ejemplo, arrodillarse). Todo ello, aparentemente, so pena de recibir tres horas de castigo.
Similar Posts
La recuperación de la solidaridad para salvar a la comunidad. Una verdadera revolución de los espíritus
Desde un punto de vista eminentemente praxeológico, la sociedad contemporánea se nos revela como un conjunto de personas organizadas institucionalmente para…
El servicio público como actividad privada regulada. Las empresas
Dentro del esquema que nos proponemos abordar, el servicio público aparece no ya como una determinada actividad administrativa cuya titularidad corresponde…
Cuestiones Demológicas
Desde el peculiar punto de vista de nuestra materia, el hecho de las razas tradicionalmente ha interesado en tanto agente o…
Breves reflexiones en torno al mensaje del Papa a los Docentes Universitarios Jóvenes
El pasado 19 de Agosto tuve la gracia de participar del encuentro de S.S. Benedicto XVI con los jóvenes profesores universitarios….
Consideraciones acerca del Proyecto de Ley del P.E.N. sobre Medidas Cautelares del Estado y contra el mismo
Las siguientes consideraciones giran en torno al Proyecto de Ley sobre medidas cautelares que el P.E.N. presentó al H. Senado de…
La “Gran Banca” y el “Lobby Gay”
El tema del así llamado “lobby gay” no es nuevo. (1) Ya en 1.983, cierto órgano de prensa argentino informaba acerca…
